jueves, 3 de febrero de 2011

Escribiendo ensayos, pienso.

Trabajo en una escuela y no, no doy clases. Supongo que a través de las entradas que haga en este espacio se podrán dar cuenta de qué es lo que hago, así que no lo haré ahora y mantendré el gran suspenso por un tiempo más.

En esta escuela, como en otras, llegan invitaciones, convocatorias y demás eventos que, siendo sinceros, rara vez me interesan. Hace poco esto cambió. Un feo cartel convocando a escribir un ensayo estuvo sentado junto a mi por horas, mientras yo pensaba en escribir o no escribir.

Me di cuenta que pocos alumnos -al menos de los que conozco- saben qué carajos es la ortografía. Supuse que tenía una ventaja sobre ellos. Leer tantos libros al menos me dejo eso. Escribo hermosos oficios y anuncios de cancelaciones de clase impecables.

Escribir un ensayo es otra cosa. Y si, he escrito muchos en mi vida. Sin embargo, el tema esta vez era particularmente complicado: la libertad. ¿Cómo escribir sobre la libertad con el culo pegado a una silla?

La respuesta: no lo sé, pero al menos estoy intentando.

2 comentarios:

  1. jajajajajajajjaajjaa no manches Ale, esto esta muy bueno, no necesitas escribir más.

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  2. Sin duda es grave el problema de la ortografía, esta cabrón que la gente no pueda al menos, plasmar bien lo que quiere expresar literalmente.
    Hay q vernos para platicar carnal, te dejo una página de lo último que he estado haciendo.

    Joaquín

    www.wix.com/joa0h1221/Mur-All

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